Marruecos habría votado contra sus propios intereses en la ONU después de haber recibido el respaldo de sus aliados. Eso es lo que pretende hacernos creer la propaganda del régimen militar argelino en un artículo vergonzoso y abiertamente engañoso.
Pero ¿qué ocurrió realmente?
La realidad es mucho más sencilla: se produjo una votación en la ONU destinada a respaldar la Resolución 2797, aprobada anteriormente por la organización. En la moción adoptada, se identifican cuatro partes implicadas en el conflicto: Marruecos, el Frente Polisario, Mauritania y Argelia. Un reconocimiento que pone de manifiesto la implicación de Argelia, por mucho que sus autoridades insistan en presentarse como neutrales.
Argelia no puede pretender ser un simple espectador mientras desempeña un papel central en este conflicto. Su apoyo político, financiero y militar al Frente Polisario contradice el discurso de neutralidad que mantiene desde hace años. Además, las restricciones a la libertad de expresión en territorio argelino plantean serias dudas sobre la posibilidad de debatir abiertamente la cuestión del Sáhara Occidental y cuestionar al Polisario.
Ante esta realidad, cabe preguntarse cómo algunas personas siguen creyendo en una narrativa que pretende presentar a Marruecos como el responsable de todos los problemas, mientras minimiza el papel de Argelia. Más sorprendente aún es que algunos artículos reproduzcan este discurso sin analizar sus contradicciones ni ofrecer una visión equilibrada de los hechos.
¿Se trata de desinformación deliberada o de una voluntad de defender a toda costa la postura oficial argelina? La pregunta merece plantearse. Tal vez en Argelia se permita incluso beber alcohol en el lugar de trabajo. Todo es posible.
Lo que sí está claro es que Marruecos continúa defendiendo su posición diplomática sobre el Sáhara Occidental, mientras el debate internacional sigue evolucionando. Las maniobras propagandísticas no cambian por sí solas la realidad diplomática ni eliminan las contradicciones de quienes pretenden mantenerse al margen de un conflicto en el que desempeñan un papel determinante.
Y esto no termina aquí. Tendréis un vídeo de larga duración en YouTube, porque el conflicto del Sáhara Occidental merece mucha más visibilidad, un análisis riguroso y una atención internacional acorde con su importancia estratégica y política.

